¿Los Humedales de Bogotá en su peor momento?

Por: Javier Leonardo Ramirez.

 

Sequía en el humedal Tibanica

 

Quizá como nunca los humedales tienen doliente. Vecinos, comunidad y organizaciones ambientales responden favorablemente a las convocatorias y se han acercado a sus humedales para defenderlos. Pero los esfuerzos son insuficientes en comparación con las grandes y diversas amenazas que tienen en jaque estos ecosistemas estratégicos de la ciudad.

Tibanica, en el sur de la ciudad, sufre una dramática sequía que recuerda las escenas vividas en Paz de Ariporo, donde miles de Chigüiros agonizaban entre el lodo. La imagen del humedal Tibanica evoca un desierto. Y aunque la fauna es muy pequeña para evidenciar su suplicio, no por eso hay que desconocerlo.

 

Problemáticas en el humedal Tibanica

 

Si bien es fácil culpar al verano, las millonarias obras realizadas en Tibanica por el Acueducto generan dudas de su eficacia y responsabilidad en el estado del ecosistema. Impermeabilizar un jarillón, construir gaviones y canales perimetrales que evitan que la poca agua existente entre al humedal ¿realmente estas obras tienen alguna importancia en la recuperación de los humedales?, ¿o son una mera justificación de jugosos contratos?.
En simultaneo las amenazas avanzan. Carreteros de Soacha vierten escombros y dejan pastar sus caballos en el humedal. A diferencia de Bogotá, Soacha no ha resuelto la situación de los vehículos de tracción animal. El entorno del Tibanica es conflictivo, invasión, expéndios de droga, rellenos por parte de constructoras.
Si bien operarios del Jardín Botánico y Aguas de Bogotá hacen acciones significativas como siembras de árboles, apertura de espejos de agua  y recolección de residuos, éstas son apocadas por el estado de los ecosistemas sometido a años de abandono e indiferencia.

 

Edificio en la ronda del humedal Techo

 

En el aspecto legal no son pocas las amenazas. En el humedal de Techo, su área legal es ocupada en una proporción alarmante por un barrio. No cualquier barrio. Mientras transcurre el limbo jurídico el barrio de invasión ha alcanzado alturas de cinco o seis pisos con sospechosos acabados. Si bien hay algunos fallos que ordena la restitución del humedal y que condenan al Distrito por permitir la invasión, no han habidos acciones ni para solucionar la situación legal de los habitantes del barrio ni para restituir lo perdido.
Una decisión salomónica sería comprar lotes aledaños para integrarlos al humedal en lugar de demoler todo un barrio. Pero no hay voluntad de encontrar una solución. Sobre esos lotes se alzan construcciones formales a ritmo alarmante, ahogando aún más el humedal y agotando la esperanza de encontrar una alternativa.

 

Rellenos en Jaboque

 

En contraposición, fallos y jueces favorecen los especuladores y afectan lo público. Recientemente la revista Semana denunció las posibles irregularidades en un fallo que ordena al Distrito  pagar a un particular una astronómica cifra de 65 mil millones de pesos por ser el supuesto titular de un lote en el humedal Jaboque, en teoría público. Si bien se espera que el Distrito asuma la defensa legal para evitar el pago, lo más posible es que retrase las acciones de recuperación en un ecosistema altamente vulnerable y amenazado. Allí vimos la indiferencia y negligencia del Distrito que toleró la construcción del proyecto Parque Central de Occidente en una zona con características de humedal abundante en fauna.
Vía derechos de petición, humedalesbogota.com conoció que la Secretaria de Ambiente abrió varios procesos en contra de las constructoras por disposición de escombros y conexiones erradas. Nunca por relleno del humedal. Los procesos duran años, sorprende la tardanza en la recolección de pruebas, algunos son cerrados y otros terminan en multas irrisorias.
La institucionalidad falla, el Estado enreda a los ciudadanos en un sinnúmero de normas y excusas burocráticas, mientras tanto los ecosistemas sucumben.
Sumado ha esto, la suspensión del ME-POT por parte del Consejo de Estado implicó un grave retroceso en materia ambiental. Pues tumbó los mecanismos que protegían a decenas de hectáreas de ecosistemas vulnerables.

Además queda la sensación que la planeación a largo plazo en este país no existe. En Tibabuyes un conjunto residencial se construye en un terreno destinado a una vía. La respuesta de las autoridades es que al no estar asignado un presupuesto a largo o mediano plazo no se puede impedir la urbanización del lote. Nada importa que la Secretaría de Planeación reconozca la existencia de una reserva vial y que se hayan dejado los lotes para ello. ¿En unos años pasarán la vía por el humedal argumentando que los terrenos fueron ocupados por viviendas?.

Humedal El Cortijo

 

No es un caso aislado. Luego de acudir a la CAR para que explicara si el proyecto de ampliación de la planta de tratamiento de aguas  residuales PTAR Salitre afectaría el humedal Cortijo, ésta respondió:
‘La Entidad no podría en este momento  entrar a definir  los impactos y las medidas de manejo ambiental, por cuanto el proyecto se ejecutará mediante la modalidad del contrato “Llave en Mano” y solo hasta que el contratista presente los diseños de detalle de la obra, se podrá  establecer las afectaciones’
Es decir, parece ser, que herramientas, como las consultas, planes maestros, diseños, estudios de prefactibilidad y factibilidad no son suficientes para considerar los impactos ambientales y re-diseñar los proyectos en función de estos.

Vigilantes en el humedal el Salitre

 

En la Conejera un proyecto de apartamentos se construye muy cerca de la ronda del humedal pese a las protestas de los vecinos.
En el Meandro del Say el Acueducto y la CAR se enfrentan en los tribunales por quien es el encargado de recuperarlo.
El humedal de Torca es posible atraversalo a pie debido a la sequía.
En el humedal Córdoba vecinos debieron parar las obras de un nuevo sendero por los vertimientos de concreto en la ronda producto de la construcción de los pilotes.

 

Obras en el humedal Córdoba

 

El sector sur del humedal la Vaca ya no es un humedal y está lejos de volver a serlo.
En Tibabuyes los vecinos son cansamos de que las autoridades sean incapaces de darle solución a los problemas de las basuras y la ganadería. Constructoras cuestionan y demandan las medidas cautelares emitidas por la Secretaria de Ambiente para proteger el humedal el Burrito.
Y poco se ven los avances de la autoridad ambiental para proteger ecosistemas no reconocidos luego de la suspensión del POT.
Tampoco se ha dado una alternativa viable para mitigar la afectación del humedal Capellanía por el paso de la Avenida ALO.

 

Ganado en el humedal Tibabuyes

Ante este escenario sólo queda hacer un llamado a los ciudadanos para que se movilicen en defensa de los humedales, ecosistemas diversos, frágiles y cruciales. Ahora más que nunca los humedales requieren de nuestra ayuda.

Autor: Javier Leonardo Ramirez, twitter: @JaLeoRC

jleocar

Ingeniero de Sistemas. Apasionado por temas ambientales y urbanos. Fundador del grupo Re-Korridos: https://www.facebook.com/rekorridos

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7 comentarios sobre “¿Los Humedales de Bogotá en su peor momento?

  • el septiembre 25, 2014 a las 9:09 pm
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    A TU AFIRMACIÓN “En el humedal Córdoba vecinos debieron parar las obras de un nuevo sendero por los vertimientos de concreto en la ronda producto de la construcción de los pilotes.” Es errónea, no se paró la obra por ningún vertimiento. Te invito amablemente que te informes más afondo del tema consultando con la entidad encargada de la obra o con los mismo líderes del humedal para que te lo aclaren. De igual manera te recuerdo que ya la obra se reinició luego de acuerdos con la comunidad.

    Por otro lado respecto al estado del humedal Tibanica, el día 16 de septiembre en mesa de humedales con líderes de las comunidades de los humedales y con la presencia de la doctora Susana Muhamad, Secretaria de Ambiente, se reitera que previa entrega de documentos técnicos de las entidades, está en manos de la autoridad Ambiental (SDA) tomar la directriz de las acciones a tomar en el humedal.

    A tu pregunta:¿realmente estas obras tienen alguna importancia en la recuperación de los humedales?, ¿o son una mera justificación de jugosos contratos?. Esa es una respuesta técnica juzgar si las obras propuestas están o no acorde con las necesidades del humedal y te recuerdo que estás siempre son avaladas por la autoridad ambiental. Ante la cuál es válido formularle tu pregunta directamente por que de resto afirmaciones así sin fundamente no deberían ser tema de este espacio tan bonito de divulgación para los humedales.

    Por último comparto tu preocupación en temas de invasión a predios para lo cuál es importante hacer el seguimiento y por mi parte rescato la labor de las comunidades que hacen veeduría ciudadana a los procesos, porque esta es una construcción en conjunto, la recuperación de estos ecosistemas.

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    • el septiembre 25, 2014 a las 9:59 pm
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      ¿Está hablando de la misma autoridad ambiental que aprobó construcción de pilotes en cemento en el humedal Córdoba o la que fue indiferente al relleno de áreas inundables del humedal Jaboque? ¿El visto bueno de una autoridad ambiental negligente es un argumento válido? Las palabras lo aguantan todo, la realidad claramente es muy distinta. Así que sostengo lo dicho. Por otro lado ¿Este es un espacio bonito mientras no se toquen intereses y se sea complaciente con la administración de turno?

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  • el septiembre 26, 2014 a las 9:08 am
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    No, me encanta el debate Javier, solo considero que a veces además de decir lo que pasa, hay que ir un paso más adelante. Pero también es importante tener claro los hechos para hablar objetivamente.
    Y precisamente el visto bueno de la autoridad ambiental o su falta de acciones contundentes es lo que en muchos casos ocasiona el detrimento del ecosistema. Pienso que el diagnóstico que haces de los humedales es totalmente válido y lo digo con conocimiento de causa, y también pienso que es la organización ciudadana la que logrará que esta situación cambie.
    Lo de Córdoba no es vertimiento y eso es muy distinto, aunque eso no implica que los senderos en concreto fueran la mejor opción. Y repito por fortuna se llegaron a acuerdos con la comunidad que está siempre al tanto de lo que pasa en su humedal.
    No creas, para mi también es preocupante cuando las acciones que se hacen parecen insuficientes. Pero esa es la invitación, bueno divulguemos lo que pasa y? hay que organizarse y como tu mismo dices, un contundente llamado a los ciudadanos a que se apersonen de su humedal.

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    • el septiembre 26, 2014 a las 3:52 pm
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      Sería interesante que contara su versión para todos en este espacio, hacer un par de artículos para las situaciones que comenta, el portal de humedales es abierto y acoge diferentes ópticas. El hecho que publiquen mis opiniones es muestra de ello. Así se enriquece el debate.

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  • el septiembre 26, 2014 a las 5:43 pm
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    Respecto a la situacion de estos humedales creo que hay que reflexionar, ya que nosotros mismos estamos destruyendo nuestro hogar, todos juntos podemos lograr un mundo mejor comenzando desde nuestros inicios, ya sea Bogotá o cualquier otro lugar.
    ¡TRABAJEMOS POR UN MUNDO MEJOR!

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  • el marzo 31, 2015 a las 1:51 pm
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    Comparto tu sentir e intención en este artículo, sólo tengo un reparo: Afirmas que “El sector sur del humedal la Vaca ya no es un humedal y está lejos de volver a serlo.”

    Si bien la permisividad del distrito (falta de impulso procesal, etc.) es la responsable de la destrucción casi total del ecosistema, somos varios los que creemos que este lugar puede renacer. Sentimos que la naturaleza también lo cree así porque llevamos ya algunos años trabajando en el territorio y es frecuente observar gavilanes espíritu santo (Elanus leucurus) volando sobre la gallera, la cantina, el enorme parqueadero y las casitas hechizas y en obra gris asentadas sobre los predios legales del espejo sur del Humedal la Vaca.

    También (y esto es difícil de explicar por lo que indicas sobre el cuerpo de agua) se podían ver ocasionalmente ranitas en los costados sur y oriente del mismo. Desafortunadamente las obras de pavimentación de la calle en un costado del humedal al parecer las espantó o las lastimó, porque desde entonces ya casi no es posible verlas, pero aún existen.

    Si estos animalitos le apuestan al humedal, ¿Por qué nosotros no habríamos de hacerlo? Estamos lejos de ver el humedal recuperado, pero el mensaje debe ser de motivación frente al reto.

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    • el abril 13, 2015 a las 12:17 pm
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      Que buen aporte Nelcy, me interesa ponerme en contacto tuyo pues en La Vaca Sur, son pocas las personas que he conocido que están relacionadas con ese humedal.

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