El movimiento ambiental por los humedales en Bogotá

Por: Jorge Emmanuel Escobar Moreno
Twitter: @gejor

Los procesos comunitarios en los humedales de Bogotá nacen aproximadamente a principios de los años 90, en su mayoría ciudadanos vecinos de estos ecosistemas, que sufren las múltiples problemáticas y deciden emprender acciones para su defensa.

En 1993, a partir del comité ecológico conformado por la comunidad, nace la Fundación Humedal la Conejera, con la misión de defender, recuperar y conservar el humedal, FHLC 2009.

En una pequeña casa del barrio Compartir de la localidad de Suba eran las reuniones, que poco a poco fue adquiriendo una fuerza sorprendente y un reconocimiento mediático importante, volviéndose así una organización emblemática para los movimientos ambientales en Bogotá, Territorio Humedales 2011. A este espacio fueron llegando personas provenientes de varias partes,  lo que permitió consolidar un grupo de personas interesados en defender los Humedales de la Sabana de Bogotá.

Historias memorables se han transmitido, para frenar las volquetas que rellenaban el Humedal La Conejera, los vecinos se atravesaban impidiendo su paso, las tablas con puntillas también fueron buenas aliadas para evitar una mayor tragedia ambiental, jornadas de trabajo con largas y extenuantes recolecciones de residuos, plantaciones de árboles poco habituales, que implicaba realizar un gran hueco en el que se compensaba dicho espacio donde se encontraban escombros y basura por abono y tierra fértil, de esta manera poder plantar los árboles que hoy protegen el ecosistema.

Cabe resaltar que este movimiento es resultado y tiene gran influencia de personalidades como Thomas van der Hammen, Julio Carrizosa Umaña, Alegría Fonseca de Ramírez, Manuel Rodríguez Becerra, Gustavo Wilches Chaux, entre otros, que han entregado su vida a la defensa de los ecosistemas y por ello han sido llamado “los padres del ambientalismo colombiano”.

A finales de la década de los 90 el movimiento social en defensa de los Humedales se consolida y se enfrenta a grandes dificultades que ponen en peligro varios ecosistemas de la ciudad. “Somos producto, de alguna manera, de los proyectos de Enrique Peñalosa de construir ciclorutas, tumbar árboles y no descontaminar el agua de los humedales” nos comenta Mauricio Castaño, afiliado de la JAC del barrio Niza Sur y Coordinador del Comité Ambiental, miembro de la Red de Humedales de la Sabana de Bogotá. El primer periodo de Enrique Peñalosa como Alcalde de Bogotá, de manera indirecta ayudó a acelerar y fortalecer los procesos comunitarios en defensa de estos ecosistemas.

La Red de Humedales de la Sabana de Bogotá Nace en 1998 como una iniciativa y proyecto de la fundación humedal la Conejera, es una organización de hecho, conformada por diferentes organizaciones ambientales, que comparten un propósito común alrededor de la protección y conservación de los humedales del Distrito Capital y la región. En casi todos los humedales en Bogotá hay por lo menos una organización o persona(s) trabajando por ese ecosistema en particular, conformando con ello uno de los nodos de la Red. Son varios nodos en Bogotá: Tibanica, El Burro, La Vaca, Capellanía, Santa María del Lago, Jaboque, Tibabuyes, Córdoba, La Conejera, Torca y Guaymaral. Hasta el momento sólo cuenta con dos nodos en humedales de la región Gualí Tres Esquinas y Neuta. JAC Niza sur 2012.

A través de los años han sido varios los miembros de la Red de Humedales de La Sabana de Bogotá: Fundación Humedal La Conejera, Fundación humedales El Tintal, Asinus, Fundación humedal Torca-Guaymaral H. Torca – Guaymaral, Fundación La Tingua, AUNAR, Junta de Acción Comunal de Niza, Asoc. Para el Desarrollo Social y Ambiental, Cabildo Verde de Soacha H. Neuta, entre otros.

Foto FHLC

La educación ambiental en estos procesos ha sido fundamental, muchas de las personas que empezaron a defender estos ecosistemas no tenían conocimientos al respecto, fue necesario capacitarse, reconocer sus espacios, caminarlos y generar contenidos, que para la época escaseaban. Con ayuda de la academia, se construyeron varios materiales pedagógicos, cartillas, plegables, afiches, etc. con información relevante de la biodiversidad de estos ecosistemas. La Asociación Bogotana de Ornitología, se ha convertido en una gran aliada de estos procesos,  sus actividades,  datos, investigaciones y proyectos han puesto sobre la mesa grandes e importantes herramientas que han permitido justificar la conservación de los humedales.

Fueron muchas las acciones populares que empezaron a surgir, algunas ya conocidas como la de los Humedales Conejera y Córdoba, que por el trabajo de la comunidad, la persistencia y los notables resultados han sido reconocidas y premiadas.

Las pequeñas acciones de a pocos fueron sumándose y poco a poco se vieron los resultados de una década de luchas, acciones jurídicas, educación ambiental, recuperación ecológica, trabajo con instituciones, colegios, universidades, lo que hoy conocemos como gestión social e interinstitucional, se empezaron a consolidar como modelo.

En el año 2003 inicia el proceso de recuperación del humedal La Vaca, reasentamiento de familias, doce mujeres, lideradas por Dora Villalobos, lograron en conjunto con entidades oficiales, uno de los más significativos y exitosos procesos de reubicación , hecho que permitió el inicio de la recuperación ecológica del humedal. La Vaca se convirtió en el paradigma y la voz para la Red de Humedales: “Si el Humedal La Vaca se pudo restaurar entonces cualquier humedal, en teoría, puede ser restaurado” Territorio Humedales 2011.

En el año 2006 se publica la Política de Humedales del Distrito Capital, en el proceso de construcción colectiva en el que se funda la formulación política, se consolida con la participación activa de las organizaciones sociales y las entidades del Distrito Capital y, especialmente, con las iniciativas y el apoyo permanente de la Red de Humedales de la Sabana de Bogotá.  Como resultado de ello se protegen buena parte de los ecosistemas de humedal de Bogotá y se da pie para darles buen manejo y protección a otros tantos que sobreviven en la capital.

En el año 2006 la EAAB suscribió con la Fundación Humedal La Conejera el primer convenio para la administración integral y participativa del humedal. Más adelante, por varios periodos,  se llegó a tener 9 con convenios administrativos a la vez;  para el año 2013 por primera vez en la historia se incluye a el Humedal Torca – Guaymaral, a cargo de la Fundación bajo el mismo nombre que lleva más de diez años en su defensa y recuperación, es decir ya son diez Convenio de Cooperación firmados entre instituciones y fundaciones.

Son varios los periodos en los que  algunas de las organizaciones que durante años defendieron estos espacios,  han sido partícipes de los convenios administrativos para administrar de los humedales. Las que no han tenido la oportunidad o han preferido no hacerlo se mantienen como constantes veedoras y colaboradores de las administraciones. Dichas administraciones actúan bajo un modelo que arrojó varios y buenos resultados, producto de la experiencia adquirida por las comunidades, hoy en su mayoría tienen 4 ejes principales:  Mantenimiento, gestión social e interinstitucional, vigilancia y monitoreo.

Varios de los líderes de estas causas comunitarias, por su notable trabajo, han ocupado cargos importantes en algunas entidades del distrito, oportunidad que ha dado continuidad a varios procesos e iniciativas ciudadanas en beneficio de los humedales de la capital.

Actualmente algunas fundaciones y colectivos vienen sumándose a estos procesos o creado nuevos proyectos, nuevas generaciones que aprovechan la revoluciones de las comunicaciones y suman más voluntarios para la preservación, conservación, protección y rehabilitación de los humedales de la región.

Es el caso de la Fundación Humedales Bogotá, un grupo de ciudadanos que intentamos representar el recambio generacional de dicho movimiento y que busca continuar con las acciones en defensa de los ecosistemas.

 

Todos estos años nos han dejado grandes aprendizajes, aspectos positivos y negativos, porque no podemos olvidar que como parte del proceso de defensa, algunas personas fueron amenazadas, advertidas, intimidadas y golpeadas. Un trabajo que no ha sido fácil en ninguno de los escenarios, labor poco remunerada y que lastimosamente se ven mermadas por estas situaciones, que en algunos casos ha obligado a muchos líderes a cambiar de domicilio y finalmente menguar sus actividades.

Bogotá tiene uno de los procesos más antiguos y exitosos de este país, procesos comunitarios que valen la pena ser estudiados, documentados y replicados en muchas regiones, el desconocimiento e intereses varios han relegado y quitado protagonismo a uno de los principales actores en la defensa de los humedales, las comunidades merecen mayor reconocimiento, merecen ser escuchados, la experiencia y amor propio son elementos fundamentales que no deben faltar en los actuales y futuros procesos  que busquen la recuperación de estos ecosistemas.

En la actualidad tenemos uno de los retos más importantes, defender nuestra estructura ecológica principal, cerros, reserva Thomas van der Hammen, páramos, ruralidad y humedales hoy con múltiples amenazas, nos obligan a fortalecernos como movimiento, trabajar en comunidad para el bienestar de nuestros ecosistemas y de nosotros mismos.

Jorge Emmanuel

Director de la Fundación Humedales Bogotá Fundador de www.humedalesbogota.com Email: jorge@humedalesbogota.com Twitter: @gejor

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