La ignorancia ambiental de Peñalosa

Los proyectos, discursos y obras del Alcalde de Bogotá no sólo muestran un profundo desconocimiento ambiental, además son soportados por grandes y ofensivas mentiras. Entre ellas, decir que la Reserva Forestal del Norte la conforman sólo potreros, que las áreas protegidas de Bogotá no son más que chamizos y que la flamante ALO no afecta humedales.

Para echar al trasto la planeación ambiental de Bogotá y arrasar ecosistemas estratégicos Enrique Peñalosa ha optado por el infalible ‘confunde y vencerás’. La misma estrategia que implementó en su primer mandato y que consiste en desacreditar las organizaciones ambientales y la comunidad científica, subestimar su trabajo y mentir acerca del valor ambiental de humedales y reservas forestales.

Peñalosa y su séquito mienten cuando dicen que la Reserva Forestal Thomas van der Hammen no tiene valor ambiental alguno, que son lotes baldíos sin árboles y que no existe evidencia científica de su valor ambiental.

La importancia de proteger y recuperar la reserva Forestal del Norte radica en garantizar la conectividad de ecosistemas estratégicos como los Cerros Orientales, el humedal de Torca Guaymaral, el Cerro de la Conejera, el nacimiento y cause de la quebrada la Salitrosa, el Santuario de Fauna y Flora Bosque las Mercedes, el Humedal la Conejera, el río Bogotá y los Cerros de Chía y Cota. Será un corredor ambiental para permitir el transito de fauna, la protección de los acuíferos, un mejor aire y la conexión de ecosistemas de humedal, áreas inundables, páramo y el último relicto de bosque andino nativo de la ciudad.

Bosque Las Mercedes al fondo

Bosque las Mercedes en la Reserva van der Hammen, es un relicto aislado de bosque medio andino, urge su conexión con humedal y cerro de la Conejera

A pesar de la deforestación existe una riqueza importante de aves, mamíferos e insectos en esta zona rural ¿cuán rica será la biodiversidad una vez que la Reserva sea recuperada?

En 2011 investigadores de la Universidad Nacional descubrieron para la ciencia dos nuevas especies de mariposas en el borde norte de la ciudad, en la reserva se han identificado un total de 23 especies de lepidópteros.

Los estudios ambientales de la Reserva Forestal fueron coordinados por la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, el Instituto de Ciencias Naturales y el Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional, la Asociación Colombiana de Herpetología, la Asociación Bogotana de Ornitología, la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales UDCA, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca CAR. La investigación incluyó estudios separados sobre cobertura vegetal, anfibios, reptiles, mamíferos, aves, mariposas, características del suelo y aguas subterráneas.

Los resultados parciales de los estudios mostraron una alta diversidad biológica con un total de 486 especies que aumenta a 514 si se consideran líquenes, musgos y hepáticas, de éstos el 80% son nativos. Ver comunicado de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

Sólo en el Bosque Las Mercedes se han reportado más de 40 especies de aves y varias especies de pequeños mamíferos y reptiles. Por ello el bosque fue seleccionado como un Área Piloto de Investigación en Restauración Ecológica y Nodo de Biodiversidad, además fue escogido como escenario de los censos navideños de la Asociación Bogotana de Ornitología.

Mamiferos de los humedales La Conejera y Torca - Guaymaral​A diferencia de la mayoría de humedales de Bogotá, en la Conejera hay registros de zarigüellas, ardillas, musarañas y comadrejas. Su presencia está relacionado con la cercanía del humedal con la sabana de Bogotá, la misma que Peñalosa llama potreros

Cabe destacar que la degradación de un ecosistema no es justificación para su destrucción. La ciudad cuenta con varios ejemplos de resurgimiento de ecosistemas de las cenizas:

El Jardín Botánico de Bogotá, hoy visto como un bosque urbano y centro de investigación, fue a mediados del siglo pasado una cantera de escombros.

El Humedal la Vaca pasó de ser un basurero a espaldas de Corabastos con problemas de indigencia, desplazamiento y expendió de drogas a ser un ejemplo de recuperación social y ambiental.

Recuperación humedal La VacaRecuperación del humedal la Vaca

A mediados del siglo pasado los cerros de Bogotá lucían desprovistos de vegetación producto de siglos de deforestación. La declaratoria como reserva forestal ha contribuido a su revegetalización, reconociendo y apropiación. Hoy sería inimaginable haber propuesto el uso agrícola o habitacional de los cerros amparados en el deterioro ambiental.

Así pues, la aparente pobre arborización de la Reserva del Norte lejos de ser una excusa para su destrucción debería ser una motivación para su consolidación.

Cerros orientales​Panorama de los cerros de Bogotá desprovistos de vegetación. Archivo Biblioteca Nacional

Como dato curioso, es oportuno recordar la polémica en los medios de comunicación por la construcción de una torre de apartamentos propiedad de parientes del ex Alcalde Petro en las inmediaciones del humedal la Conejera. Pues bien, los impactos de esa construcción serán mínimos si se le compara con las implicaciones de urbanizar todo el borde norte del humedal ante una suspensión de la Reserva Forestal.

Si la Conejera es uno de los humedales más diverso de la ciudad es porque ha conservado su borde norte como suelo rural, garantizado su conectividad con los cerros, la sabana y el río Bogotá. Volverlo un humedal urbano sería su ruina.

En la siguiente imagen se comparan las dos afectaciones. Si bien ambos casos son reprochables, la proporción es descomunal.

Plano Reserva TVdHEn rojo, área urbanizable al sur del humedal. En amarillo zona de reserva forestal que sería habilitada para expansión urbana si se concretan los planes de vivienda de la Alcaldía.

Otro de los casos críticos en la agenda ambiental es la afectación de humedales por la construcción de la avenida ALO que Peñalosa ha negado con insistente burla.

En el Plan de Manejo y Conservación del Humedal Capellanía elaborado por la ONG Conservación Internacional se dejó claro que el humedal perderá el 26% de su área protegida equivalente a 7 hectáreas debido a la construcción de la ALO, además recomendó cambiar el trazado para no afectar el humedal. Actualmente no se contempla ningún paso elevado, alguna alternativa o compensación. Ver Impactos de la Avenida ALO en los humedales.

Chorlito
Chorlito (Tringa solitaria) en uno de los brazos occidentales del humedal Capellanía que desaparecería por la construcción de la Avenida Longitudinal ALO

Mientras tanto, la propuesta de malecón en el Río Bogotá niega la vital conexión del río con los humedales, meandros y áreas inundables aledañas que son refugio de fauna endémica. El sueño de Peñalosa de una ciudad al borde del río es incompatible con el parque ambiental que actualmente se construye en la ronda. Ver Malecón del río Bogotá o elefante blanco.

El Corredor propuesto para los cerros orientales solo es viable si es social y ambientalmente sostenible. Actualmente los cerros ya están conectados en toda su exención por senderos centenarios que no tienen mayor impacto. Para garantizar la apropiación de estos espacios es suficiente con garantizar la seguridad.

Queda pendiente ver qué se planteará para que la ampliación de la Autopista Norte no aniquile el reducto de humedal que sobrevive en el separador central dónde habita una importante población de curí (Cavia anolaimae). Esta debería ser la oportunidad para reparar el daño ambiental y resolver las constantes inundaciones de la vía.

En general, los proyectos de esta Alcaldía en materia ambiental están desconectados de la naturaleza, de las comunidades, de los grupos ambientales, de la comunidad científica y del sentido común.

Mientras se ingenian cómo arrasar con las reservas naturales de la ciudad, Peñalosa entretiene a la prensa con sus sueños idílicos de truchas nadando en el río Tunjuelo, venados trotando por la cicloruta que hará en los cerros y barquitos navegando un cementado río Bogotá . Nunca antes los ecosistemas de la Ciudad estuvieron tan amenazados como cuando la tiranía de la ignorancia ambiental se pavonea en el Palacio Líevano.

Estudios

jleocar

Ingeniero de Sistemas. Apasionado por temas ambientales y urbanos. Fundador del grupo Re-Korridos: https://www.facebook.com/rekorridos

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