Mi laguito sepultado

Amanecí pensando en un inicio de semana alegre, en arreglar el jardín de la casa en la cual llevo 13 años viviendo feliz del panorama ambiental que me ofrecía… pero todo se derrumbó apenas me despierto y veo que el humedal que tenía al lado, está siendo rellenado por una urbanización. Al limite del barrio El Redil, en un terreno llamado Finca Padres Salesianos Don Bosco (ver en Google Maps).

Tala de árboles
Se acabaron las mañanas en las que mi pajarito me despertaba cantando, siempre la misma melodía. Se acabaron las noches en las que me arrullaba el canto de mis sapitos. Se acabaron las ansias de ver a mis garzas posadas en medio del agua. Se acabó el recuerdo de mi abuelita teniendome en la ventana viendo a mis vaquitas, todas con su respectivo nombre.
Estoy llena de tristeza e impotencia de tener que ver cómo la ética profesional se ve perdida a la hora de pensar en el ambiente, como sólo el dinero se convierte en la prioridad, que las únicas respuestas que brindan diferentes entes no salgan de que es un terreno privado y no hay nada qué hacer.

Rellenos
Tantos recuerdos y tanta armonía me hicieron apropiarme de ese entorno que ahora se convierte en una construcción vacía, que prefirió secar el humedal en vez de limpiarlo y arreglarlo para convertirlo en un bonito espacio de integración como parte del proyecto, que prefirió talar los árboles en vez de cuidarlos, que no contempló crecer como ciudad y población en medio del ambiente sino, acabando con él.
Los días no serán los mismos, tuve la esperanza por más o menos un mes de que la naturaleza a mi lado no se iba a ver afectada, que las nuevas leyes y las constructoras iban a estar más al cuidado del planeta, pero no fue así.
Por ahora sólo queda dar mi grano de arena de ayuda a la problemática que hoy nos envuelve, estudiar y no dejar de pensar que sin recursos naturales básicamente no vivimos, que el interés que debe primar es la armonía con la tierra, con los animales y con el resto de seres humanos.

Cuerpon de agua ya deteriorado por rellenos y obras
Se necesitan más acciones de ayuda y más mentes conscientes de que el cambio climático y las constantes alertas ambientales no son en vano, poco a poco con cosas que la gente tiende a ver insignificantes vamos acabando con el único lugar donde existiremos, y así no se puede…

Por: María Alejandra Bejarano S., twitter: @marialejandrx

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3 comentarios sobre “Mi laguito sepultado

  • el julio 25, 2017 a las 6:24 pm
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    Buenas tardes, en realidad me siento muy desconsolada al ver la forma tan abrumadora en la cual sin mas se construye en terrenos como estos, acaso no existe alguna ley que lo prohiba ? que podemos hacer los ciudadanos para detener este desastre ecologico? Tal vez si nos unimos en voz de protesta logregos algo. quien se anima?

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  • el agosto 2, 2017 a las 4:27 pm
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    existen acciones ciudadanas que no requieren de abogado, como las acciones populares.
    Una de ellas proptege el humedal cordoba

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