Humedal Siberia, resiliencia natural

Por Javier L Ramírez.

Resiliencia es el término acuñado para describir la capacidad de los sistemas de recuperarse ante las perturbaciones. Y qué mejor ejemplo nos da la naturaleza, que se resiste a la extinción y al maltrato.

Un testimonio de ello es un pequeño humedal que nació en la sabana de Bogotá. Una región natural que rápidamente desaparece para convertirse en una zona industrial y de expansión urbana.

Cerca al sector de Siberia, epicentro del crecimiento industrial de la Sabana, y a un costado de la Autopista Medellín o Calle 80, existe un ecosistema que se niega a desaparecer. Un testimonio de los humedales que inundaron la sabana hace décadas y que albergaron una inmensa diversidad de fauna.

Es un ecosistema joven. Pues así son los humedales, responden a la dinámica de los ríos y a los cambios del clima. Nacen, se desbordan, crecen, retroceden, se secan, o más bien, los secan, y reaparecen nuevamente. Siempre buscando su espacio, porque están íntimamente ligados a los suelos y clima del altiplano andino.

A este lo llamaremos Humedal Siberia, por su ubicación, pues está a unos metros al occidente de la glorieta de la variante a Cota, en jurisdicción del municipio de Tenjo.

Tiene aproximadamente cinco hectáreas de cuerpo de agua, aunque llegó a ser más grande. Nació del desbordamiento de un riachuelo cercano. Por allá en 2011, cuando el crudo fenómeno de la Niña provocó lluvias históricas en la Sabana y las inundaciones llegaron hasta la Calle 80.

En el lote donde sobrevive el humedal Siberia, la inundación llegó por lo menos a cubrir unas 40 hectáreas. Pero ¿Cómo se transformó un potrero, como los que predominan en la Sabana, en un rico ecosistema anfibio?.

¿Cómo nace un humedal?

Un primer elemento originante fue el agua, abundante por esa época de fuertes lluvias. Las precipitaciones provocaron el desbordamiento de la quebrada paralela a la vía que conduce al pueblo de Tenjo, inundando el lote.

Un segundo componente es el suelo. La Sabana de Bogotá tiene suelos de origen lacustre ricos en arcillas. Las arcillas no drenan, es decir, actúan literalmente como ollas de barro que acumulan el agua.

Un tercer factor son las semillas, dormidas por años esperando las condiciones para germinar. Por eso brotaron con prontitud juncos, helechos acuáticos y cortaderas, todas plantas asociadas a los cuerpos de agua.

Y finalmente la fauna llega al espejo de agua y encuentra hábitat y alimento. Condiciones favorables para la reproducción y crianza.

A los pocos días del desbordamiento y creación del cuerpo de agua, ya se veían tinguas pico amarillo y patos canadienses nadando y alimentándose.

¿Cómo muere un humedal?

Con motivo de las inundaciones de la cuenca media del Río Bogotá la propia corporación ambiental de Cundinamarca CAR autorizó el dragado y relleno de zonas anegadas. Los propietarios del lote se apresuraron a dragar el agua hacia la quebrada. Se construyeron jarillones y en la zona occidental se rellenó para habilitar un estacionamiento de tractomulas. Pocas zonas de la laguna sobrevivieron.

Hechos como estos son una de las principales amenazas para conservación de humedales. Pues éstos no se entienden como ecosistemas cambiantes asociados a las cuencas de los ríos. Lo que dificulta su reconocimiento, delimitación y protección. Dando lugar a conflictos con el sector productivo y la expansión urbana.

Incluso humedales de Bogotá que gozan actualmente de protección perdieron grandes áreas. Consecuencia de no entender que se deben preservar zonas de pastizales próximos a los ríos y humedales, pues son sus áreas de expansión e inundación.

Así, se rellenó para la construcción de apartamentos los cuerpos de agua no protegidos y anexos al Humedal Jaboque, se desecó el Humedal Bonanza y se urbanizó el humedal Hayuelos para construir el barrio de igual nombre. Los tres eran cuerpos de agua de poca profundidad pero con todas las características y fauna de un humedal.

La tingua pico verde por ejemplo, está asociada a aguas poco profundas. Antes abundante ahora está en peligro crítico de extinción. Pues su hábitat es el primero en ser rellenado.

Incluso, los programas de recuperación de las autoridades ambientales que implican millonarias obras de reconformación que alteran la morfología de los humedales y retiran lodos para abrir y profundizar espejos de agua, son en cierta forma la legalización de la desecación de los humedales. Pues alteran ese dinámica de expansión y contracción del agua, con el objetivo de no afectar las poblaciones que se asentaron a su alrededor.

¿Cómo renace un humedal? Resiliencia

Pese a desaparecer, en los últimos meses el ecosistema surgió nuevamente, seguramente a causa de alguna fuente de agua o por lluvias.

Nuevamente el humedal está rozagante de vida. Una familia de tinguas pico rojo se mudó al humedal y es posible observar al menos una docena de individuos entre adultos, juveniles y polluelos. Los hermanos más grandes ayudan en la alimentación y cuidado de los más chicos.

Una pequeña bandada de patos canadienses aún nada en el humedal Siberia, retrasó su regreso al norte tras su migración a principios de octubre.

Comparten el hábitat con blancas garzas, un inquieto sirirí, una activa pareja de gavilanes y una bulliciosa bandada de alcaravanes. Allí encontrarán refugio hasta que el humedal sea reemplazado por algún mal llamado ‘Parque’ Industrial.

Nota. El autor lamenta no ser el heredero de una generosa fortuna que le permita comprar las no menos de 60 hectáreas con enorme potencial ambiental ubicadas en una cotizada zona de expansión industrial de la Sabana de Bogotá. Pero que permite soñar con una área protegida que conecte con el cerro del Majuy e incluso extenderse por el cauce de la quebrada Socha hasta el río Bogotá, donde conectaría con la reserva Van der Hammen en Suba.

Humedal Siberia.

Extensión aproximada 10 Ha.
Ubicación: Tenjo, Vereda la Punta. 4.762457, -74.158338
Estatus: No declarado, suelo industrial.
Cuenca: Río Bogotá
Flora: En el cuerpo de agua se encuentra Junco (Juncus effusus), Barbasco (Persicaria punctata), Botoncillo (Bidens laevis), helecho de agua (Azolla filiculoides), cortadera (Carex sp). La zona terrestre se compone principalmente de árboles de Acacia
Fauna: Se observa tingua pico rojo (Gallinula galeata). pato barraquete (Anas discors) , gavilán maromero (Elanus leucurus), Sirirí (Tyrannus melancholicus), garza bueyera (Bubulcus ibis), alcaraván (Vanellus chilensis)
Cómo llegar: 200 metros al nor occidente de la rotonda y puente de la variante Cota. Km 5 Autopista Medellin.

jleocar

Ingeniero de Sistemas. Apasionado por temas ambientales y urbanos. Fundador del grupo Re-Korridos: https://www.facebook.com/rekorridos

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5 comentarios en “Humedal Siberia, resiliencia natural

  • el enero 16, 2019 a las 9:45 am
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    Apreciados Señores,
    Cuando uno aterriza en el aeropuerto de Bogotá se alcanza a ver desde el avión, hacia el lado oriental de la vía Siberia Funza, un conjunto de bodegas y al lado están desecando un humedal, obviamente para convertirlo en tierra urbanizable y lo he mencionado via twiter a las autoridades pero no tengo respuesta y pienso que es importante iniciar acciones antes de que lo desequen completamente. Ustedes que hacen una labor tan importante vale la pena que lo validen y busquen la protección de ese humedal. Cuenten conmigo.

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  • el enero 16, 2019 a las 4:28 pm
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    Sugiero iniciar una petición para declararlo zona protegida, vivo fuera de la ciudad, a quién corresponde administrativamente el terreno, Funza?

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  • el enero 17, 2019 a las 12:03 pm
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    Buena noticia para los que vivimos en la Localidad de Engativa para visitarlo y defenderlo de alguna forma. Gracias por la informacion.

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